Transcripción en castellano del capítulo de “Quèquicom” emitido el 2 de mayo de 2017.

JAUME VILALTA, PRESENTADOR, EN EL PLATÓ
Que tengas ganar de devolver, náuseas, vértigo, dolor de cabeza.
¿Qué digo, dolor de cabeza? Que sea un dolor profundo, persistente y difícil de anticipar.
¡Que le moleste todo! Que le moleste la luz, un ruido muy fuerte...
Y ¡calla! que el incienso me da una idea: que le venga dolor de cabeza incluso por el olor.
Que tenga dolor de cervicales y que encima, cuando se mueva, empeore todo.
Que tenga visiones y dificultad para hablar cuando tenga un brote
Y, encima, que cuando diga que tiene migraña, la tomen por comedianta
En Cataluña hay 700.000 personas que sufren esta maldición: la migraña, y la mayor parte de ellas, mujeres.
Hoy veremos por qué.

REPORTAJE
(Off)
Estos son dos actores de la serie de TV3 "La Riera".
Àxel, el que lleva el móvil en la mano, hace 18 años que sufre migraña crónica.
Eso significa que cada semana tiene alguna crisis: dolor insoportable en la cabeza, vomita, ve luces…y se tiene que retirar de la vida social.
Y es que la migraña es mucho más que un dolor de cabeza.
- (Secuencia de la serie) “Suerte con el plato, ¿eh? Espero que quedéis segundos.”
- Buena
- Es buena.
Samantha Vall
Ahora es mi turno, ¿eh?
Aquí se ha acabado "La Riera", pero nosotros estamos con Àxel.
¿Àxel? ¿Àxel? A ver si me oye.
- Muy bien. Hola, ¿qué tal?
- Ahora no haces de Àxel, ahora para nosotros eres Marc.
- Exacto, vuelvo a ser yo.
- ¿Cómo estás hoy de tu migraña?
- Muy bien.
- No tengo, por suerte. Desde hace unos días, no tengo.
- ¿No te has tenido que tomar nada para prevenir? ¿Absolutamente nada?
- No, no. Desde hace unos días que estoy muy bien.
- Porque hace un tiempo estabas bastante mal, ¿verdad?
- Hace un mes, un mes y medio, tuve migrañas prácticamente cada día durante una semana, y fue tremendo.
- ¡Madre mía!
Rótulo: Marc García Coté, actor
- Porque, claro, acabas...Te va menguando el ánimo, ¿no?
- No me extraña.
- ¿Y te costaba aprenderte el papel, si tenías que hacer de actor?
- Lo que pasa es que los tengo con mucha antelación. O sea, enseguida que recibo los guiones me los estudio, para no tener que depender el último día. Lo tengo que hacer todo con antelación, así se seguro que, si me falla un día de estudio, lo tengo igualmente.
- Ya te conoces, ¿eh? Ya sabes que lo tienes que hacer de esta manera.
- Sí, no puedo depender de esto, de encontrarme mal, porqué sino, sí que no puedo hacer nada.
- Cuando tienes la migraña, nada.
- Me pongo en la cama, luces apagadas y nada más.
- Y no estás. Ni Àxel, ni Marc, ni nadie.
- Nada, un poco de hielo, aquí...Es tremendo.
Me parece que ahora le falta otra secuencia por grabar.
- Te dejamos que acabes el trabajo, y después hablamos más a fondo.
- Perfecto, muy bien.
- Hasta ahora.
(Off)
La migraña afecta al 13% de la población. La padecen más las mujeres que los hombres. Pero Marc lo ha heredado de su abuelo. Llegó un momento en que los ataques de migraña eran diarios y tan fuertes que tuvo que ingresar en un hospital especializado.
- ¿Cómo definirías tu dolor de cabeza, tu migraña?
- -Mi sensación, mi dolor es...yo tengo la sensación de mil gusanos aquí dentro de la cuenca de los ojos, se me comen el cerebro. Es como si se lo fuesen comiendo poco a poco, como si se fueran arrastrando y se fueran comiendo mi cerebro, este es el dolor. Empieza con una punzada, aquí debajo del ojo, en este ojo o en este, y a partir de aquí se va esparciendo.
- Uf.
- Si haces teatro claro, es horrible, porqué…
- Pero cuando estás encima del escenario se desarrolla... ¿no??
- Los actores, de repente. Estás encima de un escenario y lo das todo, y parece que puedes controlarlo todo. Pero cuando sales, cuando has acabado la función, entonces sí que ya te puedes morir, directamente al hospital. Y me ha pasado de acabar vomitando en los lavabos, es tremendo.
- Ahora mismo estás muy bien. ¿Estás haciendo algo especial?
- A ver, hace 6 días que no tengo migraña, sí. Para mí es una victoria.
- Me alegro mucho ¿eh? ¿Te gustaría probar una especie de casco con unos electrodos para saber cómo funciona tu cerebro?
- Ahora, en este momento, creo que no.


Samantha Vall
Entiendo que no quiera ahora hacer nada con su cerebro. No pasa nada, ya haré yo de conejo de indias.
(Off)
Ningún migrañoso ha querido hacerse la prueba por miedo a tener un ataque porqué con estos experimentos es muy probable que les pase.
Rótulo: Patricia Pozo Rosich, neuróloga Hospital Universitario Valle de Hebrón.
- Y yo, no penséis que las tengo todas
- No hace daño, ¿eh?
- No hace daño
- Esto es para medir la actividad eléctrica del cerebro. O sea, no sabremos que estás pensando
- Uy, como aprieta, esto. No pasa nada.
- Si se ha de presionar, presiona
- Pulsamos, pulsamos.
- Ya lo tenemos todo a punto para empezar.
- Muy bien.
- Preparada, ¿verdad?
- Sí, Creo que sí.
(Off)
Estoy ante dos expertos. La doctora Pozo es neuróloga especialista en migraña del Hospital Valle de Hebrón y Guillem Mitjà, que trabaja en una empresa puntera de estimulación cerebral.
- Te pones el casco
- Me pongo esto.
Rótulo: Guillem Mitjà, Neuroelctrics.
- Ahora reproduciremos unos sonidos…Estos sonidos serán unos "pitos" que serán constantes todo el rato, pero de vez en cuando pondremos un ruido un poco diferente del normal. Entonces, tu cerebro tendrá una respuesta de sorpresa ante esto, que es lo que analizaremos nosotros con la encefalografía.
- Y mientras tanto, yo me tengo que concentrar haciendo algo.
- Sí, a ver si olvidas estos "pips" sorpresa que iremos poniendo.
- De acuerdo.
- Intentaré preparar la entrevista de después para la doctora Patricia Pozo, a ver si lo consigo.
(Off)
La prueba tiene una duración de 4 horas, y al principio tengo la sensación de que no me molestará mucho.
- Yo creo que ya tenemos suficiente
- Ya está, sí.
- ¿Ya está?
- ¿Ya está?
- Uy, sí, pensaba que no molestaba tanto, pero...Que descanso, ¿eh?"pip,pip,pip!" Era... (…) ¿Qué tal? ¿Cómo ha ido?
- Bien. Tu cerebro está perfecto, tranquila. Estas líneas las amarillas, son la actividad eléctrica de tu cerebro, y éstas más gruesas son los estímulos auditivos. En principio, este es el parpadeo. En los primeros estímulos auditivos, parpadeabas justo después del estímulo diferente, y después ya te has acostumbrado.
- Ha habido algún momento que estaba muy, muy concentrada.
- Aquí estas concentrada, aquí vuelves a parpadear, pero estas bien.
- Y en el cerebro de un migrañoso, por ejemplo, ¿qué pasaría haciendo el mismo experimento.
- Te lo enseño con un dibujo, porque no lo podemos ver muy claro.
- El cerebro de un migrañoso frente a los estímulos no se adapta como el tuyo. ¿Esto cómo se podría dibujar? Si oímos un estímulo auditivo al poco rato lo dejamos de oír.
- Lo olvidas.
- Lo olvidas, porque estas concentrada en tu tarea.
- Este es el nuestro.
- Sí, este es el tuyo, que funciona perfecto. Si en aquel momento te digo: "¿Que oyes el ruido?" "Si, es verdad, sí que lo vuelvo a oír." Y al poco rato lo olvidas, pero es para que te vuelvas a concentrar el aquel ruido que ya habías olvidado. El cerebro del migrañoso, en principio, es curioso porque el estímulo inicial no es tan potente. Y más o menos en el mismo momento que éste ya no oye nada, éste lo potencia. Y esto puede durar, puede durar, y no sabe cómo habituarse, cómo acostumbrarse a este ruido. Es un problema, que, claro, al final, si tienes muchos canales abiertos, acaba estallando y produce un ataque de migraña, finalmente.
- Yo ahora que tengo un poco de dolor de cabeza de hacer este experimento, ¿esto es un inicio de migraña?
- No, esto es dolor de cabeza. Espero que no, no lo sé. Tendríamos que hacer más preguntas para saberlo y otras pruebas
- Migraña no es lo mismo que dolor de cabeza.
- No.


JAUME VILALTA, PRESENTADOR, EN EL PLATÓ
Rótulo: El ataque de migraña
Las neuronas se comunican entre sí gracias a los neurotransmisores, que son unas substancias que, cuando hay un estímulo, genera una neurona y van a parar a la otra, y de esta manera se produce una cadena de transmisión de la información. Cuánto mayores sean los estímulos, más grande será este tránsito de neurotransmisores.
Pero el cerebro de la persona migrañosa tiene una característica y es que cuando estos estímulos son muy repetitivos, o ante de un cambio brusco, el sistema se satura.
Entonces, ¿eso qué quiere decir? Que, de alguna manera, las neuronas cierran estas puertas receptoras, y, en cambio todo, el espacio que hay entremedio de las neuronas queda lleno de estas substancias excitantes. En aquel momento se produce un potencial eléctrico, una onda que se conoce como despolarización cortical, y se llama cortical porque afecta el córtex, la corteza cerebral.
Aquí tenemos un cerebro con actividad normal, y por lo tanto hay este baile de neurotransmisores. Cuando aumentan los estímulos, aumentan los neurotransmisores, pero en el migrañoso llegará un momento que se saturará
En la mitad de nuestra cabeza, en uno de los dos hemisferios, empieza esta onda, que avanza de detrás hacia delante y que afectará áreas sensibles del cerebro, cómo la visión, la del oído o del habla. Por eso duele, porque el cerebro en si mismo no siente dolor. El dolor lo sentimos fuera, en las meninges.
Las meninges son un velo que está muy vascularizado: en rojo las arterias y en blanco los nervios que dan la información de cómo está este sistema vascular.
Pues bien, en el migrañoso no están así, sino que ya están completamente inflamadas, están sobreexcitadas, y esto es la causa del dolor.
Este dolor llega a través del trigémino al centro del dolor del cerebro, se encienden las alarmas.
Si esta inflamación persiste, llega un momento en que el mismo nervio, de alguna manera ya asustado, empieza a generar, como sistema de defensa, vasodilatadores y neuroestimuladores, que aún empeoran la situación.
Es como si el sistema le estuviera diciendo a aquella persona: "¡He tú! Párate, que alguna cosa está yendo muy mal."
El paciente se vuelve hipersensible, le molesta la luz y el ruido. Sólo quiere que con paz y medicación baje la inflamación y a la vez el dolor.


REPORTAJE
Rótulo: Isabel Ruiz, paciente y médico.
- ¿Qué te pasa, Isabel, cuando estas a punto de tener migraña?
- Que me puede venir en cualquier lugar, ¿eh? Me puede dar conduciendo, en el trabajo, en cualquier lugar. Lo primero que noto es que dejo de ver un cuadrante, la parte superior, o medio lado, dejo de verlo. Si miro una matrícula, dejo de ver la parte derecha de los números. Entonces, ya sé que me vendrá. Esto es lo que noto primero. Después sigue el aura visual que es ver las imágenes con líneas y una cosa muy brillante, y a veces, bien, habitualmente, se me duermen los labios, la mano, y tengo trastorno del habla, que quiero decir una cosa y me sale otra, y aviso a la gente: "Mira, tengo migraña, y diré lo que sea." Entonces, después, me vendría el dolor de cabeza.
- ¿Esto no te condiciona un poco la vida, tener migraña?
- Te la condiciona mucho. A mí me ha dado migraña dando charlas o dando clases a la Facultad...
- O con los pacientes, porque tú eres médico, ¿no?
- Si, con los pacientes, a veces he dicho: “Mire, estoy empezando una migraña. Me pasará esto, esto y esto". No se asuste. Me voy, ahora vuelvo". ¿No?
- Sí.
(Off)
Con la menopausia, Isabel tiene más migrañas, pero también se le pueden desencadenar en función de lo que mire.
Muchos migrañosos notan que las ciudades les son hostiles, pero no saben porqué.
Quién lo ha estudiado es Xavier Otazu, que, mediante un programa informático, prevé que formas pueden desencadenar la migraña. Veremos si con Isabel funciona.
- ¿Isabel, tú crees que un edificio como este, con estos patrones verticales, puede generarte algún tipo de malestar, o molestia, o incluso alguna migraña?
- Sí, pero a mí el que me produce más migraña son las líneas más estrechas, cuando hay menos distancia, ¿no?
- Más juntas y con más contraste
- Sí, más juntas, con más contraste. Sobre todo, más contraste. Yo diría, por ejemplo, aquellas líneas verticales que hay en la salida de humos, o lo que sea de aquí delante...
- ¿Aquello?
- Sí
- ¿Eso provoca migraña?
- Puede provocarle un cierto malestar.
- Por ejemplo, lo que me provoca esta sensación desagradable...son las líneas transportadoras de los aeropuertos, las escaleras mecánicas, que es un patrón repetitivo, estrecho y con contraste.
- Pues mañana te vas de viaje.
- Sí, mañana me voy.
- ¿Y qué haces con la maleta?
- No miro.
- Coges la maleta sin mirar.
- Miro hacia arriba, nunca al suelo.
- Nunca me verás mirar al suelo, porqué el suelo del aeropuerto también es reluciente y te puede desencadenar una aura.
- ¿Qué es un aura? ¿Cómo es tu aura?
- ¿Me la podrías dibujar?
- ¡Y tanto que sí! Te la puedo dibujar. Clarísimamente.
- Pues va, venga.
- ¿Tenemos un boli?
- Te he traído uno plateado y uno dorado.
- En plateado, mis auras son plateadas, son muy relucientes y muy plateadas. Lo que veo son diferentes figuras. Habitualmente puedo empezar viendo un patrón de raya así y así, y se transforma en estas imágenes espigadas que vienen de la luz y se hacen pequeñas o se hacen pequeñas y al revés, se hacen grandes.
- ¿Ves la imagen detrás, o está borrosa?
- No, esto es tan reluciente que te impide que veas la imagen de la persona que tienes detrás. Y otra forma son imágenes hexagonales, en plan mosaico, que también van viniendo. Pero sobre todo son refulgentes. Todo esto de aquí es muy brillante, es muy luminoso.
- Debías pensar la primera vez que te habías tomado algo, ¿no? Porqué, claro, decir que ves esto...por subir unas escaleras mecánicas, es como alucinante, ¿no?
(Off)
Cuando Isabel mira este edificio, el cerebro va a toda máquina, porqué es más sensible que un cerebro no migrañoso.
En el Centro de Visión por Computador de la UAB representan con rojo esta excitación neuronal.
- Aquí vemos que hay mucha actividad. Por lo tanto, el cerebro aquí va forzado, estamos forzando la máquina más allá del ritmo de funcionamiento normal. En cambio, una persona que no es migrañosa, con una simulación de este estilo, la imagen sería mucho más azul.
- O sea, delante del mismo edificio...
Rótulo: Xavier Otazu, investigador Centro de Visión por computador, UAB
- Delante exactamente del mismo edificio vemos la imagen mucho más azul. Esto quiere decir que la actividad es menor, es todo mucho más tranquilo. El cerebro funciona tranquilamente aquí. Esto nos puede ayudar, por ejemplo, con un simple móvil, que podemos hacer fotos en todos sitios, podemos hacer una fotografía de la habitación, de la oficina donde trabaja una persona, y decirle si aquellas cortinas, o aquellas persianas, o aquel dibujo del suelo o de la pared le puede generar malestar al cabo de unas horas de estar dentro de la habitación.
(Off)
Y es que el hombre no ha evolucionado para vivir en un entorno urbano. A todos nos crean incomodidad los patrones rectos porque lo que quiere nuestro cerebro es naturaleza. No nos podemos desprender de nuestra herencia de cuando vivíamos en los árboles.
Esto lo saben muy bien en el Departamento de Genética de la UB, donde están trabajando para saber que genes intervienen en la migraña y que hace cada uno.
Samantha Vall
“Aquí, aunque no se vea, hay el ADN de una persona...que ha participado en un estudio internacional en que han colaborado 400.000 personas, de estas, 60.000 tenían migraña. ¿Y que se ha hecho con este ADN? Pues se ha colocado en estas máquinas que son secuenciadores y se han comparado los ADN de todas estas personas y se ha llegado a una gran conclusión, y es que al menos hay 40 genes que participan en la migraña. Lo que no se sabe es lo que hacen estos genes: si uno da dolor de cabeza, si otro da vómitos, si otro da auras, que son estas luces que ven algunos de los pacientes. Y otra de las grandes conclusiones a que se ha llegado es que la herencia tiene un peso muy importante en la migraña.”
- Isabel, ¿quién de tu familia sufre migraña?
- Mi madre, pero mi abuelo también era migrañoso.
- Es muy posible que la forma de la migraña que sufráis en vuestra casa sea una forma monogénica, una forma causada por un único gen. Este gen aquí lo representamos como un lobo. Sería un gen dominante porqué la madre tendría también un gen normal, y la forma mutada, el gen migrañoso, dominaría sobre el gen normal. En tu caso, tu madre te ha transmitido el gen de la migraña, y tu padre el gen normal.
- Tu padre no tiene migraña, ¿eh?
- No
- De acuerdo. ¿Cuántos hermanos sois?
- Dos hermanos más, que también son migrañosos, una hermana y un hermano.
- Claro, aquí habéis tenido mala suerte porqué ha pasado 3 veces seguidas que vuestra madre ha transmitido el lobo, el gen migrañoso.
- El gen malo, dijéramos.
- Si, exactamente.
- Este sería el segundo hermano, y este sería el tercer hermano.
- Fijaros que la madre siempre tiene un 50% de probabilidades de transmitir el lobo, y siempre ha ido bajando el lobo.
- ¿Tienes hijos, Isabel?
- Sí. Y, curioso, yo he transmitido la migraña a mi hijo mayor, mi hermana a sus dos hijos, y mi hermano, probablemente,
- El gen malo, dijéramos.
- ¿A Isabel de que le sirve que sepáis que hay más o menos unos 40 genes que son los responsables de la migraña? ¿Para posibles tratamientos?
Rótulo: Bru Cormand, Departamento de Genética, UB
- Hemos visto que muchos de estos genes tienen relación con el flujo sanguíneo en el cerebro. Por lo tanto, podemos buscar drogas, sustancias que de alguna manera modifiquen este flujo y por lo tanto nos ayuden a mejorar los síntomas.
- Isabel, cuando tienes alguna crisis de estas que tienes, una fuerte migraña, te tomas un cóctel que sabes que más o menos te va bien. ¿Qué te puedes llegar a tomar, por ejemplo?
- Cuando empiezo a tener el aura, que sé que después me vendrá la migraña, me tomo un Triptan, con un Diazepan de 2,5 mg, y yo ya me tomo ibuprofeno para evitar que se desarrollar el dolor de cabeza.

JAUME VILALTA, PRESENTADOR, EN EL PLATÓ
Rótulo: Medicamentos antimigrañosos.
La inflamación de las meninges es la causa del dolor.
Cuanta más inflamación haya, más dolor habrá, y llega un punto que los nervios saturados empiezan a inflamarse y esa persona se vuelve hipersensible. El dolor llega a ser insoportable. ¿Cómo se puede disminuir la inflamación para disminuir tanto dolor? Hay dos grandes grupos de medicamentos: por un lado, está la aspirina y el ibuprofeno, que son los antiinflamatorios convencionales, y lo que hacen es inhibir ciertas sustancias y disminuye un poco el dolor.
Pero, también, hay una familia de medicamentos, el más conocido es el Triptan, que tienen una triple acción: por un lado, son vasoconstrictores; por otro lado, lo que hacen es inhibir la producción de algunos inflamatorios naturales y por lo tanto esto disminuye la inflamación y el dolor, pero, además tienen otro efecto: modifican la comunicación entre la zona inflamada y el centro de dolor del cerebro, y con eso el dolor desaparece completamente.

REPORTAJE
(Off)
La Rosa tiene migraña día sí, día no. Todo le afecta: una colonia, cambio de horarios, estar en ayuno o el sol en la cara. Ha llegado a tener miedo de ir a los sitios.
- ¿Hoy cómo estás? ¿Tienes migraña, dolor de cabeza? ¿Te pasa alguna cosa?
- Sí, hoy tengo migraña.
- ¿Y qué quiere decir esto?
- Es una sensación aquí, en el ojo, como si te pican con un martillo, cloc, cloc, cloc, todo el rato. Es desesperante, porqué es un dolor que no para.
- ¿Has dormido bien esta noche?
- No Llevo levantada desde las 3 o 4 de la madrugada.
- Y ahora son las nueve y media. Llevas muchas horas levantadas por el dolor de cabeza.
- Sí, me he despertado con dolor de cabeza.
(Off)
Llegó un momento que la vida de Rosa estaba tan incapacitada que su neuróloga, la doctora Pozo, le aconsejó ponerse Botox en la cabeza. Con el tratamiento ha pasado de tener migraña 15 veces al mes a 4. Hoy le vuelve a inyectar porque el efecto del Botox ya ha pasado.
- ¡Aaah!, Doctora.
- ¿Te duele?
- Si, hoy me duele. No me he podido ni peinar.
- Desde que me hago el tratamiento me pongo pendientes, que antes no llevaba ni pendientes, ni collar.
- Es que tienen como una sensibilidad. Todo te duele: peinarte, tocarte la cabeza, incluso a veces el cuerpo.
- ¿Y cuándo notas mejora, Rosa?
- Al cabo de una semana o así.
- Tarda unos días.
- Sí. Como mínimo 5 días, o así.
- ¿Y este tratamiento, qué hace?
- Esto es una neurona migrañosa, y resulta que cuando tiene que trabajar cada día, esto solo ocurre cuando trabajan cada día, se denomina el proceso de cronificación. Cuando trabaja cada día necesita ayuda, ¿y qué hace? Llama a sus neuronas amigas. ¿Tú qué harías?
- Sí, pediría ayuda a los amigos.
- Pides ayuda, cooperas; las llamas: "Por favor, venid a ayudarme, que estoy muy cansada", y las otras dicen: "Sí, sí", y les enseña: "Mira, lo que tengo que hacer todos los días es trabajar mucho. ¿Me ayudas, porfa?" Esto genera un árbol, una red de comunicación entre ellas para intentar facilitarle el trabajo a la otra. El problema es que el paciente siente una potenciación del dolor. De repente, en vez de tener solo un punto de dolor, duele más, empieza a haber más sensibilización ¿Qué consigue el Botox? Pues romper los puentes de comunicación entre estas neuronas, impide que se puedan comunicar para poder trabajar juntas, y esto lo que nota el paciente es que baja la intensidad, se reduce todo, se reduce también el número de días de dolor, y funciona mejor el tratamiento analgésico.
- Al final, con la migraña no hay cura y han de ir trampeando una cosa como otra, ¿no? ¿Qué es lo mejor que puedes aconsejar a un paciente? Lo que debería hacer.
- Llevar un estilo de vida adecuado por ser migrañoso. Les recomendamos que lleven horarios de vida muy rutinarios, muy regulares…
(Off)
Esto quiere decir: comer siempre a la misma hora, tener siempre un mismo horario para dormir, evitar ciertas bebidas como el alcohol, o hacer ejercicio físico suave.
Hay pocos estudios, sin embargo, que validen de forma científica la eficacia de estos tratamientos.
- Muy cansado debe ser, ¿no?
- Muy, es muy cansado.
- Tener cada día dolor de cabeza, además 3, 4 veces a la semana migraña...
- Si, y lo peor es que nadie te entiende. No puedes estar cada día diciendo: "Tengo migraña, tengo migraña", porque es cansado para los otros, y tampoco te entienden. A veces ni tu propia familia entiende que tienes dolor de cabeza, porque has de continuar con los niños, preparando la cena, yendo a comprar, ir al parque, a la reunión del cole, yendo a trabajar...No puedes para tu vida por una migraña, ¡porque si no es insoportable! hace 30 años que sufro migraña y no puedo parar 30 años de mi vida, porque me duela la cabeza.
(Off)
Miren fijamente la pantalla. Estas imágenes brillantes y contrastadas os tendrían que molestar. En la ciudad, muchas veces encontramos estos patrones.
Cuando no podáis aguantar más, apartad la vista de las imágenes...y observad la naturaleza: vuestro cerebro os lo agradecerá.